MINGJUE: LIBERTAD
¿Es posible dejar de estar atrapada por pensamientos erráticos, rumiantes o intrusivos? ¿Es posible “despegarse” de una emoción que te invade o te arrastra sin control? ¿Es posible transformar las creencias con las que juzgamos e interpretamos la realidad? ¿Se puede ser libre mental y emocionalmente, es decir, profundamente libre?
Mingjue kungfu es una práctica, desarrollada por el profesor Dao Xin (Wei Qifeng) para alcanzar un estado conciencia clara y libre. Un estado más allá de sensaciones, pensamientos y emociones.
¿Cómo se hace?
Entramos en un estado relajado del cuerpo, serenamos la mente y observamos. Permitimos que despierte el observador interno, esa capacidad que nos lleva a ser conscientes de todos los procesos y movimientos de cuerpo y mente. Y vamos un paso más allá, cuando el observador se observa a sí mismo, la conciencia se hace consciente de sí misma. Esto Ming (claro) Jue (observador, conciencia).
Este estado de autoconsciencia es la llave para la libertad.
Desde el punto de vista de la terapia, es una herramienta de sanación, con la que nos podemos desapegar del sufrimiento, la angustia, el malestar… y convertirnos en sus observadores. Solo cuando nos desapegamos de esos estados, cuando nos damos cuenta de que son solo estados transitorios y no esenciales, podemos cambiarlos. Al identificarnos con la pura conciencia, esos estados dejan de ocupar todo el espacio interno y se convierten en un objeto que podemos observar y que no nos define. Esto es liberador, pero no definitivo. Una vez se sale de este estado, pensamientos y emociones vuelven a campar a sus anchas por nuestro espacio más íntimo.
Mingjue kungfu es un método y una práctica que se convierte en una habilidad. Nos lleva a profundizar en ese estado de conciencia clara y hacerlo cada vez más estable.
En el Mingjue kungfu, encontramos un método para conocer y desarrollar potencialidades de la conciencia humana:
- Sanar el cuerpo
- Sanar la psique
- Comprender y dominar el funcionamiento de la energía
- Crear y modificar la realidad
El primer paso es hacernos conscientes de la energía, y de la conexión entre nuestra energía y la del universo del que formamos parte, para desarrollar la capacidad de sentirla, atraerla, transformarla… Éste es justamente el objetivo tradicional del chikung. De hecho, Mingjue kungfu se basa en la Ciencia del Qi y en el Zhineng Qigong, desarrollados por el doctor Pang Ming, entre 1970 y 2000. Sus investigaciones mostraron ampliamente su eficacia para la sanación y el desarrollo de capacidades especiales de la conciencia.
Mingjue kungfu adopta las prácticas del Zhineng Qigong: se practica en estado meditativo, implica un profundo desarrollo de la conciencia corporal, la conciencia de la energía, y la conexión con el campo de energía universal.
Quienes aman la física cuántica encontrarán muchos paralelismos, con las teorías del doctor Pang que son el fundamento de Mingjue Kungfu. Por ejemplo, entiende que el observador tiene la capacidad de influir en la energía y en la materia, y esto se aplica en la práctica.
El objetivo último de esta forma de chikung es la libertad. Cuando el observador, la pura conciencia, se desapega de forma estable y permanente de las ataduras del marco de referencia, que sostiene todas las creencias que nos limitan. Cuando nos damos cuenta de que somos libres de elegir la información que sostiene nuestros estados físicos, anímicos y mentales. Cuando experimentamos la realidad de ser uno con el campo infinito de energía universal. Uno con Todo.